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sábado, 25 de octubre de 2008

Light para el estómago, pesado para el bolsillo!!

En Venezuela existe una situación que no logro entender; la verdad desconozco si esto sucede de igual manera en otros países, o sí quizás es una constante en el resto del mundo.

¿Por qué lo Light para el estómago debe ser pesado para el bolsillo? Existe una distorsión tremenda entre los productos “normales” y aquellos que se mercadean como “Light”, “Saludables”, “Orgánicos”, “Dietéticos” y demás.

Es impresionante ver como el juego de los precios, hace perdedores (en la mayoría de los casos en dinero y otras en salud), a aquellos que por alguna razón han decidido llevar una vida más sana en cuanto a su alimentación.

En muchos productos, mientras su precio “normal” refleja una suma asequible a la mayoría, su contraparte “ligera” se eleva a cifras que lo convierten en un gusto de la elite.

Pero, sí en muchos casos lo “Light” significa menos ingredientes, procesamientos, refinamientos, tratamientos y demás ¿Por qué termina siendo más costoso? Como administrador entiendo lo que son las Economías de Escala, que a mientras más produzcas menor se hace el costo de producir cada unidad, y así los productos que más se consumen menor costo tienen.

¿Pero qué podemos hacer? Por mí parte, consumir lo “Light”, lo que me gusta, mejora y mantiene mi salud. Y esperar que se reviertan las Economías de Escala y los Mercados, mientras lo “Ligero” “Orgánico” y “Saludable” se convierte en una máxima de producción.

viernes, 17 de octubre de 2008

Almuerzo que crece en el jardín!!

Este escrito esta dedicado a mi gran amiga Inés Gabaldón, que con sus palabras fue mi inspiración.

Siempre he sentido fascinación por la naturaleza, desde que era niño me la pasaba metido en el jardín de mi casa, jugando entre los árboles de mango, el monte que crecía y los helechos de mi mamá, que tanto cuidaba.

Fueron días de jugar y jugar hasta el cansancio; crecí, corrí, me divertí y viví en ese oasis de vida. Pero irónicamente, me fui olvidando de mi jardín, aquel que con sus verdes y su olor a tierra fresca me había dado tantos momentos de alegría.

En mis años de olvido, desplantaron uno de los árboles de mango, sin ninguna oposición de mi parte; algunas de las plantas con las que había crecido, murieron por falta de atención; el jardinero cada vez que venía, trasquilaba todo lo que encontraba a su paso; y hasta en algún momento se hablo de cementar el piso, asunto que nunca llegó a concretarse, por alguna razón. Todo esto pasó ante mis ojos y mi conocimiento, sin asumir lo que estaba perdiendo.

Pero la naturaleza es sabia, y tiene sus formas de hacernos entender que ella es parte de cada uno de nosotros, y entre sus colores, aromas, sabores y texturas se halla una vida de verdadero gozo. Ya sea sintiendo los rayos del sol en un día de verano, erizándonos por una fría ventisca, sonriendo ante una rosa que se nos entrega como presente o saboreando el néctar de nuestra fruta favorita, la naturaleza se encuentra en nuestro ser.

Recordar esta interrelación que tenemos con el ambiente que nos rodea, ha hecho que me dedique nuevamente a nutrirla. Porque dar y recibir en equilibrio, es el valor fundamental de esta dependencia.

Por ahora me dedico a cuidar los pequeños retoños de albahaca que sembré hace dos semanas, y espero que con esfuerzo y cariño sus raíces sean tan fuertes para proveer el almuerzo de próximos días.

miércoles, 15 de octubre de 2008

4 Etapas, una forma de Vivir!!

Mi incursión en el mundo de la gastronomía vegetariana ha sido progresiva y ha estado marcada por gratos aprendizajes y muy buenas experiencias.

Empecé por dejar todo tipo de carnes fuera de mis comidas. Si la preparación era arroz, ensalada y milanesas, únicamente mi plato incluía los dos primeros; lo que me enfrentó a la primera fase de este recorrido: El romper con el hábito.

Quizás es en esta fase, donde la mayoría de las personas, a las cuales alguna vez les ha cruzado por la cabeza la idea de volverse vegetarianos, se han quedado. En este momento son frecuentes las preguntas y afirmaciones siguientes: ¿Y es eso todo lo que vas a comer? ¿Dónde está el sabor? ¡Que aburrido se ve tu plato! Y la más difícil de responder y que más miedo da por sus apocalípticas consecuencias (según los detractores de este estilo de vida) es: ¿Dónde está la proteína?

Así transcurre la primera etapa: entre que evades las muchas preguntas cuyas respuestas no conoces, entre que no sabes que vas a comer si te invitan a un restaurante de carnes; mientras te encuentras aburrido de siempre comer lo mismo, o hasta pasas hambre por falta de ideas, y le haces contra a la guerra psicológica que te declaran quienes te rodean, para que te dejes ya, de una vez, de las ideas hippies y le metas un mordisco a la nalga de la vaca que quieren ponerte en el plato.

A partir de que se superan todas esas pruebas, se entra a la segunda etapa: La de la información. Empiezas a encontrar todo tipo de historias, recetas, anécdotas, y experiencias, que primeramente te dan valor para saber que no estás solo, y seguidamente te nutren de variado contenido para comprender que lo de la idea hippie, es más una cuestión de salud, ética para con los animales y conciencia sobre el planeta en que vivimos. Entre las informaciones te encuentras con los detractores, que en búsqueda de quien sabe qué beneficio, se aferran a infundadas excusas y razones para criticar el Vegetarianismo como alternativa para vivir y sentirse mejor, y te das cuenta de que ahora estás más seguro de haber tomado la decisión correcta.

Toda la cantidad de información que encuentras te lleva a la tercera etapa: La de la nutrición. No solo empiezas a alimentar tu cuerpo con lo que realmente necesita, sino que se abren un mundo de opciones, de productos, recetas y preparaciones que no son las que sabía tu abuelita, tu mamá, o las que te imponía la sociedad. Empiezas a hacer la alimentación parte de tu vida, porque ¿Qué más sagrado que dejar entrar un alimento a tu cuerpo? ¿Es que acaso no debemos ser así de cuidadosos con nosotros mismos? ¿No le tenemos pánico a nuestra muerte o la de los seres cercanos? Y algo tan importante y necesario como comer, que algunos tenemos la dicha de hacerlo 3 veces al día, ¿Lo vamos a dejar al azar o a la decisión de otro que probablemente por desconocimiento nos puede estar envenenando con sus productos llenos de químicos, hormonas y demás?

Esta bien que vivamos en un mundo globalizado donde el tiempo vale oro y no tenemos tiempo de andar preparando nuestras comidas. Pero me pregunto si ¿no es más fácil comerse una fruta o unos frutos secos, que hasta lo puedes hacer sin tener que despegarte de tu asiento de oficina, que bajar al McDonald´s o a cualquiera de sus equivalentes, de la esquina más cercana?.

En qué momentos perdimos la conciencia de que los alimentos son ¡nuestra fuente de energía!! ¿Por qué nos empeñamos en cuidar nuestro exterior, con cremas antiarrugas, rejuvenecedores y demás? Si nuestro combustible principal, nuestros alimentos, son de mala calidad.

Todo esto te lleva a la cuarta etapa: La de sentirte bien. Y es que no importa cuantas etapas, tiempo, procesos o promesas, te tome ser vegetariano. El vegetarianismo es una decisión que se toma cada día al sentarnos a comer. La información esta disponible y solo hace falta querer buscarla, para conseguirla.

Realmente el vegetarianismo es una decisión de vida, para y por la vida.

domingo, 11 de mayo de 2008

Literatura Gastronómica!!

Conseguí la información de estos 2 libros en la web!! A partir de mañana empieza la búsqueda…

1000 Diseños de Restaurantes, Bares y Cafés


Eating & Designing